Historia del Centro Cristiano de Bay Ridge

El Centro Cristiano de Bay Ridge fue conocido por cincuenta años como “Iglesia Cristiana Pentecostal;” teniendo su inicio el 13 de diciembre de 1930, en el 116 de la calle Sackett en Brooklyn, New York; y fue incorporada el 25 de agosto de 1932.

Luego de buscar la presencia del Señor, Mercedes López, quien en ese tiempo era miembro de la Primera Iglesia Metódista en el centro de Brooklyn; experimentó la realidad de Hechos 2:4 “Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas.” La iglesia no entendiendo esta experiencia, le pidió acomodarse a las tradiciones de la iglesia Metódista o de lo contrario saliera de ella. Luego de varios meses de oración, ella junto con un grupo de creyentes fueron guíados a obtener un lugar y a establecer un ministerio, una nueva iglesia, que predicara el evangelio en plenitud.

Habiéndose reunido en diferentes lugares, el liderazgo ante la necesidad de instalaciones más adecuadas, fue inspirado a comprar un edificio que pudiera satisfacer esas necesidades de la creciente congregación. Esta propiedad le fue comprada al Ejercito de Salvación, y estaba localizada en el 90-92 de la calle Summit en Brooklyn. El 28 de abril de 1947, dicha propiedad fue rededicada, esta vez por la Iglesia Cristiana Pentecostal, la cual es el fundamento de la hoy conocida iglesia CENTRO CRISTIANO DE BAY RIDGE.

Las marcas sobresalientes de este ministerio, han sido, el desarrollo del liderazgo, y la expansión de la obra a través de los estados de lo que se conoce como New England, también Puerto Rico, República Dominicana, Guatemala y Ecuador.

En 1958 se estableció una confraternidad de iglesias, ministros, misioneros y predicadores laicos. La pequeña iglesia nacida en un avivamiento del Espíritu Santo extendió su influencia más allá de sus fronteras y se estableció como la madre y sede principal de un ministerio internacional bajo el liderazgo del reverendo Heriberto Valle.

Después de 27 años de fiel y dedicado servicio, el reverendo Valle entregó el ministerio a uno de sus hijos en el evangelio, el reverendo Luciano Padilla, Jr. El 11 de julio de 1970, la dirección del ministerio fue entregada a una nueva generación para llevar al pueblo de Dios a una nueva tierra.

Bajo el liderazgo del pastor Padilla, la iglesia inició la búsqueda de un caminar más intimo con Dios, una unción fresca, y una visión del Espíritu Santo. Como resultado directo de la búsqueda de sabiduría de Dios, la iglesia empezó a experimentar crecimiento y la presencia de Dios. Las instalaciones de la calle Summit se hicieron insuficientes para las necesidades de la iglesia, por lo que se inició la búsqueda de la dirección del Espíritu Santo para la obtención de instalaciones más amplias para la adoración y el ministerio. Durante este tiempo, el Señor habló proféticamente y dijo “Yo proveeré un templo-milagro;” el significado de estas palabras no lo entendimos, pero lo que si sabíamos es que los milagros son la especialidad de Dios y no la nuestra. Después de varios años de oración ferviente, de manera sobrenatural, Dios proveyó las actuales instalaciones, las cuales habían sido construídas por la iglesia “Calvary Tabernacle,” de la cual fue su sede por dieciocho años. En una precioso domingo de resurrección, el 19 de abril de 1981, estabamos rededicando esta nueva sede para la gloria de Dios.

En los últimos años, el ministerio se ha cuadruplicado y se ha convertido en un ministerio bilingüe y multicultural. Durante este tiempo, hemos visto el nacimiento de: la Academia Cristiana de Bay Ridge, con grados de K4 a 8º, la expansión de nuestro colegio Bíblico, la librería cristianan Oasís, y nuestros grupos familiares.

Al entrar en el siglo 21, nos estamos preparando (si el Señor tarda) para la expansión de nuestra sede, para así proveer a las crecientes necesidades de el ministerio. También estamos creyéndole a Dios por una iglesia que bendecirá nuestra ciudad e impactará las naciones.

 

A Dios sea la gloria, por las cosas grandes que ha hecho!


Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar

Apocalipsis 3:8